El CRM se dobla a tu proceso
Tu operación no cabe en «contacto» y «negocio». Creamos los objetos, etapas y reglas que tu proceso real necesita.
Desde que un prospecto levanta la mano hasta que se convierte en cliente: modelo de datos, captura, recorrido, cobro, documentos, salvaguardas y capacitación. Todo. Funcionando.
La secuencia para que la experiencia deje de depender de la memoria del equipo: sin modelo de datos no hay captura; sin captura, no hay recorrido.
Tu operación no cabe en «contacto» y «negocio». Creamos los objetos, etapas y reglas que tu proceso real necesita.
Un motor de formularios, no cinco sueltos. Enlace firmado por prospecto, borrador guardado, campos condicionales.
Correo, mensajería, agenda y tareas en un solo recorrido. Reacciona al cambio de estado en tiempo real.
Cobro, comprobante, documentos y validación. Donde se pierden prospectos que ya dijeron que sí.
Dos llaves para que tu base histórica no reciba un mensaje por accidente. Si algo falla, te enteras tú.
Capacitación y documento vivo: qué está encendido, apagado a propósito o sin conectar.
No te pedimos cambiar de plataforma. Integramos lo que ya usas a la medida de tu operación. El prospecto cuarenta mil recibe la misma experiencia que el primero.
¿Usas algo que no está en la lista? Se integra. La lista es de ejemplos, no de límites.
Dos semanas dentro de tu operación. Sales con el proceso escrito — etapas, responsables y dónde se escapan prospectos hoy.
Las seis piezas, en orden, con alcance y fecha. Todo en tus cuentas: CRM, dominio, datos.
Retainer mensual: vigilamos, capacitamos y construimos la siguiente pieza. Lo roto se arregla antes de que tu cliente lo note.
Somos responsables de que el sistema funcione: que ningún prospecto se caiga, que nada se envíe por accidente, y que si algo se rompe lo sepas tú primero.
El alcance, dicho antes de firmarDos semanas dentro de tu operación. Sales sabiendo qué construir, en qué orden y por qué.